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TMTtest del trazo
Trail Making Test: une los círculos en orden con una sola línea — primero números, luego números y letras alternados. Entrena la velocidad, la atención y la flexibilidad mental.
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Parte A: une los números 1 → 2 → 3… con una línea. Parte B: alterna números y letras 1 → A → 2 → B… Cada parte empieza con un breve calentamiento sin tiempo.
El Trail Making Test, o TMT, es conocido en español como test del trazo. En una hoja hay círculos con números dispersos, y hay que unirlos con una sola línea en orden lo más rápido posible: 1, 2, 3… En la segunda parte se añaden letras a los números y hay que alternarlos: 1 — A — 2 — B — 3 — C…
Es uno de los tests más conocidos de la neuropsicología. Se usa desde hace más de 70 años, porque en pocos minutos muestra cómo busca una persona con la vista, a qué velocidad trabaja y cómo cambia de una tarea a otra.
En BB Gym, el TMT es un entrenador con tres niveles: 15, 25 y 35 círculos. Cada parte empieza con un breve calentamiento, y el resultado muestra una puntuación y un perfil de habilidades.
De dónde viene el test
El precursor del TMT, una prueba de atención dividida llamada Partington's Pathways Test, se describió en 1938. Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército de EE. UU. necesitaba formas rápidas de evaluar a los reclutas, y en 1944 una versión modificada se incluyó en la Army Individual Test Battery.
El test se creó con fondos públicos, así que pasó al dominio público y se extendió por todo el mundo. Probablemente por eso el TMT es tan popular: cualquier psicólogo puede usarlo sin licencia.
Ralph Reitan y la neuropsicología
El test debe su fama al neuropsicólogo estadounidense Ralph Reitan. En los años cincuenta demostró que las personas con daño cerebral realizan el TMT notablemente más despacio, y lo incluyó en la famosa batería de Halstead-Reitan.
El test resultó sensible porque pone en juego varios procesos a la vez: búsqueda visual, rapidez de la mano, mantener una secuencia en la memoria y cambiar de tarea. Un eslabón débil en cualquiera de ellos ralentiza todo el trazo.
Partes A y B
La parte A tiene 25 círculos con los números del 1 al 25. Muestra sobre todo la velocidad de la búsqueda visual y de los movimientos. La parte B también tiene 25 círculos, pero con los números del 1 al 13 y las letras de la A a la L, que hay que alternar. A la búsqueda se suma el cambio entre dos series y recordar en qué punto se está en cada una.
En el procedimiento clásico, el examinador señala el error enseguida, la persona vuelve al último círculo correcto y continúa, mientras el cronómetro sigue corriendo. Así, los errores cuentan a través del tiempo.
Además del tiempo de cada parte, los especialistas miran la diferencia B − A y la razón B / A. Muestran cuánto «cuesta» el cambio en sí, con independencia de la velocidad general de la persona.
Parientes y variantes
Las letras atan el test al alfabeto, por eso surgieron versiones sin ellas. En el Color Trails Test los números se alternan según el color de los círculos, y puede aplicarse a personas que no conocen el alfabeto latino.
Un pariente cercano del TMT es la tabla roja y negra de Schulte-Gorbov. Allí también hay que alternar dos series, pero los números se buscan y se tocan en lugar de unirse con una línea. Las tablas de Schulte también están en BB Gym.
Qué entrena el TMT
La parte A exige velocidad de procesamiento y atención: encontrar rápido el número correcto entre otros sin distraerse. La parte B añade flexibilidad cognitiva (cambiar entre números y letras) y memoria de trabajo (tener presente qué número y qué letra vienen después).
Los resultados mejoran claramente en pocos intentos, porque uno se acostumbra a la tarea. Pero, siendo sinceros, todavía hay pocas pruebas de que ejercicios como el TMT mejoren la atención en la vida diaria. Una gran revisión de 2016 sobre entrenamiento cerebral mostró que las personas mejoran sobre todo en las mismas tareas que practican.
Así que conviene ver el TMT como un breve calentamiento para la atención y el cambio de tarea, y como una forma de seguir tu propio ritmo.
Cómo jugar y en qué fijarse
Mientras trazas hacia un círculo, busca ya el siguiente con la vista. Así la mano y la mirada trabajan a la vez.
En la parte B, repite la pareja mentalmente: «3 — C, 4 — D». Así es más difícil perder la alternancia.
No traces al azar. Un error te hace retroceder mientras el reloj sigue corriendo, así que una breve pausa suele compensar.
Compárate contigo mismo. El tiempo depende mucho del tamaño de la pantalla, de la mano y del cansancio, así que importa más la evolución de tus resultados que un intento aislado.
Pantalla y papel: sobre las normas
El TMT en papel tiene normas publicadas por edad y nivel educativo. En pantalla todo cambia: otro tamaño de tablero, el dedo en lugar del lápiz, otra disposición de los círculos. Por eso los resultados de BB Gym no pueden compararse directamente con las normas en papel. Compáralos solo con tus propios intentos.
Los resultados de BB Gym no son un diagnóstico médico ni una evaluación neuropsicológica. Si te preocupan la memoria, la atención o la velocidad de pensamiento, consulta a un especialista.
Fuentes
- Bowie C. R., Harvey P. D. (2006). Administration and interpretation of the Trail Making Test. Nature Protocols, 1(5), 2277–2281
- Reitan R. M. (1958). Validity of the Trail Making Test as an indicator of organic brain damage. Perceptual and Motor Skills, 8(3), 271–276
- Tombaugh T. N. (2004). Trail Making Test A and B: normative data stratified by age and education. Archives of Clinical Neuropsychology, 19(2), 203–214
- Simons D. J. et al. (2016). Do "brain-training" programs work? Psychological Science in the Public Interest, 17(3), 103–186
- Trail Making Test — Wikipedia